jueves, 17 de febrero de 2011

Compartimos con ustedes una aproximación conceptual de Miguel  Cárdenas que tiene como referencia las Las Mindalas.

Metodología de Ronda Circular

La metodología de la ronda circular se fundamenta en un principio de la física que consiste en que si la energía se concentra en un circuito dinámico se logra su condensación y se hace posible su conducción. Es el fenómeno que se conoce como la energía eléctrica. El cerebro es energía que se conduce y se conecta a través de los axones de las células cerebrales. La clave del funcionamiento cerebral es la sinapsis. La sinapsis se define como la “región de contacto entre los axones, terminaciones de las neuronas, y las dendritas, o cuerpo celular de otras neuronas. La sinapsis no es una conexión anatómica, sino solo funcional”.

Este principio de la física aplicado a los procesos de discusión busca establecer procesos colectivos mentales para conectar cerebros y sumar la energía mental del grupo. Esto es, un proceso colectivo mental. En términos generales cuando una persona habla el interlocutor no oye, está pensando cual va ser su próxima intervención (‘salir por el atajo’) es lo que se conoce como ‘diálogo de sordos’. Es una competencia en forma de rivalidad. Un individuo anula al otro. Lo aplasta o lo domina. Se aplica es principio de la ‘ley de más fuerte’ propio del reino animal. Un principio de humanidad o civilizatorio aplica el principio de la ‘mutua ayuda’.

La conversación humana busca invadir mediante el uso del lenguaje el cerebro del otro. Esta metodología busca establecer una sinergia entre un cerebro y otro. Un cerebro no anula a otro, suman su energía mental para producir una idea común (es la difícil aplicación del principio según el cual ‘dos cabezas piensan más que una’).De manera figurativa se explica que un colombiano promedio es más inteligente que un japonés. Pero dos japoneses juntos son más inteligentes que dos colombianos ¿Por qué? Porque los japoneses aplican el principio de trabajo en equipo, de colaboración mutua en pro de un objetivo común.

Sin incurrir en una exageración se puede aseverar que en la sociedad colombiana prima la enemistad entre los miembros de la comunidad y por eso no ha logrado fraguar un proyecto de nación como objetivo colectivo. La élite tiene un comportamiento basado en la rapacidad y en la apropiación indebida del esfuerzo común de los asociados. Como el mal ejemplo cunde en la base social se reproduce este tipo de comportamiento.

Desatar un proceso de cambio de mentalidad es un propósito loable en la mira de lograr un tipo de relación social basado en la cooperación y no en la disociación y en el despojo. Como objetivo de refundación democrática este propósito de cambio cultural reviste una importancia fundamental. Una referencia: en la comunidad indígena de los pastos al suroccidente de Colombia existe un comportamiento cultural que se expresa en un método de deliberación pública conocido como el Mindala que se define como el arte de
conversar y hacer amigos.

La ronda circular se desarrolla en grupos impares de 7-9-11 personas. Las personas se sientan en círculo de tal manera que se pueden mirar los ojos. Nada más difícil que organizar un círculo. Hay tímidos que se ubican en ‘segunda fila’ detrás de los otros como si fueran en una buseta. Otros agresivos se sientan al frente de los demás en una postura de dominar el auditorio, de avasallar a sus congéneres. Sentarse en círculo para mirarse los ojos de tal manera que fluya la espontaneidad, la expresividad, la sinceridad, la confianza, la libre y creativa expresión. Hablar mirándose a los ojos y no al vacío, a la pared, al techo o al piso. Se pretende un
diálogo entre iguales.

El grupo acuerda y aclara una pregunta o dos, no más. Lo primero es determinar una persona que haga la moderación. Esa persona entrega el uso de la palabra de tal manera que todo el mundo habla pero nadie habla más de tres minutos en cada intervención. Puede hacerse dos o tres rondas para llegar al punto de esclarecimiento, de claridad mental del grupo.

Cada persona interviene en orden como si se estuviera jugando naipes, una por una, de manera consecutiva como el segundero de un reloj. Ninguna persona puede decir: “yo no intervengo porque estoy de acuerdo con lo que dijo quien acaba de intervenir”. Cada persona debe tener la creatividad y hacer el esfuerzo para hacer una porte a la discusión.

Al final y sólo al final se designa el vocero/a del grupo ante la plenaria. Si la designación se hace al principio se tiende por los miembros del grupo a recostarse sobre la persona quien va a ser el vocero/a del grupo ante la plenaria. Antes de comenzar la plenaria el grupo acuerda en dos o tres hojas de papelógrafo usando letra grande de imprenta con marcadores la propuesta que va a llevar a la plenaria.El vocero/a tendrá cinco minutos para explicar y sustentar en plenaria las conclusiones del grupo.

Antes de finalizar la reunión lo/as vocero/as articulan las conclusiones para hacer una única relatoría que sirva. de memoria de los acuerdos de la reunión.

MIGUEL L CÁRDENAS

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