Una región pensada y capaz de Irrumpir en nuevas formas de trabajo Colectivo.
El agotamiento de los proyectos tradicionales nunca es un hecho que pudiera decirse fechable en forma definitiva, para la emergencia de los nuevos términos de relación social. Se debe reivindicar, entre nosotros los y las nariñenses, cada vez más la capacidad de inventar nuestra sociedad en forma creativa y radical. El porvenir es tan definitivo, para todos en la medida que cada vez los horizontes colectivos se nos tornan más exigentes.
El territorio soñado por Arturo y pintado por las miles de almas de nuestros gustos estéticos y artísticos; enfrenta a mi juicio, un dilema mayor. ¿Cómo superar tanto inmediatismo en la gestión? Baste ver no más nuestro Carnaval de negros y blancos, “Patrimonio de la Humanidad” observando con tristeza la incapacidad para gestionarlo con criterio patrimonial, no con dadivas insignificantes sino con auténticos esfuerzos y recursos de soporte para dignificar a sus gestores y proteger sus esencias de juego y participación. En tanto simples ferias como las de muchas partes del País (Veamos solo el ejemplo Manizales) moviliza con emprendimiento, más de siete mil millones de pesos, en torno a una programación que languidece como un Kitsch o bricolaje de acciones culturales, con bajísima raíz patrimonial, aquí todavía estamos prestando tres pesos para la acreditación de nuestros artistas.
Esta realidad que describimos, no es ajena a la mirada que tenemos de nuestras relaciones con el Centro del País y con la gestión de toda suerte de asuntos regionales en la política, social, cultural y ambiental. Y no es una cuestión como decía el cantante Facundo Cabral de Gerenteces, sino de la ausencia de un gran proyecto político y de Cultura Organizativa a todo Nivel. Que permita conducir a buen arribo los sueños colectivos en la dimensión ética de la política, deporte, cultura y la gestión ambiental, solo por definir unos campos en los cuales los nariñenses nos merecemos mejores porvenires.
Es por tanto necesario un proyecto colectivo que ponga cuidado a las formas que asumimos para construir nuestros sueños, volver sinérgicas las energías no importa la diversidad de puntos de vista, así como la potenciación de la inmensa riqueza de dones, memorias, historias, capitales simbólicos, patrimonios naturales y éticos de los cuales disponemos.
Hay sin embargo lugar a rutas de esperanza, alimentarlas con un énfasis en la cualificación de los talentos humanos, experiencias de fortalecimiento organizativo endógeno de nuevo tipo. Vendrán este año nuevo retos en la selección de nuevos mandatarios regional y locales, se tendrá en curso la construcción del Plan y Acción y Vida, así como de salvaguardia de las Culturas y Pueblos Indígenas de Nariño (Awa, Pastos, Eperara, etc.), se espera la auténtica ejecución del plan de Salvaguardia del Carnaval, se están proyectando experiencias Solidarias de Circuitos Económicos Productivos con buena alma y futuro, surgen y se consolidan nuevas iniciativas de Comunicación Social y la cooperación internacional debe apostarle a escenarios de “Acción sin Daño” mucho mas creativos y con saldos a favor del territorio.
Y ahí están nuestras niñas y niños, los jóvenes, la voz liberadora de las mujeres; el mejor acumulado que puede tener esta bella tierra nariñense: la voz critica de sus Artistas y Artesanos, que con sus manos y obras nos indiquen que es posible un buen vivir, una sociedad digna, auténticamente democrática y basada en la espiritualidad señalada por los pueblos fundantes de nuestra nacionalidad y región, los indígenas, campesinos y afrodescedientes.
La apuesta es por supuesto: O, más de lo mismo ahora disfrazado de variopintas alternativas que no buscan cambios en las esencias culturales, o el camino abierto de la creación, de nuestro bastión sureño de imaginación libertaria.
Es probable que "la dimensión ética de la politica" sea todavía una zona desconocida y poco tentadora, sin embargo comparto con usted que solo demanera colectiva es posible alcanzarla. Buen punto de vista felicitaciones por poner al alcance sus reflexiones.
ResponderEliminarComo usted lo dice, el gran reto es la reivindicación de esa capacidad de inventar nuestra sociedad aprovechando al máximo esa creatividad que nos caracteriza a los colombianos y en especial a la sociedad nariñense y pastusa. Sin embargo no esta por demás echar una mirada con profundidad a las relaciones entre estado, y cooperación internacional para el desarrollo agarrándonos de esa concepción polisémica que la caracteriza. En este caso me parece de importancia retomar la “falsa panacea expresada por la ecuación: “turismo + patrimonio (cultural) = desarrollo”. Retomando solamente la categoría denominada “patrimonio cultural” como referente central desde el cual se han de tejer otras redes como el turismo.
ResponderEliminarEn este sentido un gran pensador como lo es García Canclini (1999: 16) se plantea un gran interrogante con respecto al factor que da lugar al patrimonio cultural: “¿cuál debe ser la elección: el progreso o la memoria?”; a partir de esta disyuntiva se puede evidenciar cuál es la motivación fundamental de la “puesta en valor” del patrimonio referido; sobre todo cuando este patrimonio cultural representa tradiciones, simbolismos, representaciones y sociedades milenarias históricas que difícilmente podremos comprender en función de una decisión meramente mercantil que pretende dinamizar una nueva tendencia de turismo global.